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“A quienes estén impacientes por realizar el cambiosin advertir las dificultades, les resultará tediosoentrar en consideraciones referentes a la enseñanza,la investigación científica y otros temas similares.Pero sin ese previo esclarecimiento, cualquier refor-ma se derramará en un mar de infecundas buenas intenciones.” Risieri Frondizi No cabe duda, que los ilustres pensadores y constructores de la UNELLEZ tuvieron como motivo principal promover los estudios agrícolas y ambientales como la forma más eficaz y directa de afrontar las miserias del ordenamiento socioeconómico del momento venezolano, para proponer soluciones viables que habrían de servir a los planificadores del desarrollo nacional y, fundamentalmente, para formar a la generación de nuevos técnicos y profesionales universitarios que tendrían la responsabilidad de producir y conducir los cambios necesarios. Porque la UNELLEZ -necesario es reafirmarlo- nació para hacer sustanciales contribuciones al desarrollo del país, a través del aprovechamiento racional de los recursos humanos y naturales. Así lo dejan ver los aportes que en este sentido hicieron eminentes universitarios comprometidos con la fundación y desarrollo del proyecto universitario zamorano. El Dr. Carlos Emilio Muñoz Oraá, por ejemplo, encabezó, en 1971, el movimiento que solicitaba el establecimiento de estudios agropecuarios a nivel universitario en Portuguesa, para lo cual se pensó en una extensión de la Universidad de los Andes (ULA) a esta región del país. Esta iniciativa no prosperó debido a que el estado Portuguesa no está comprendido dentro del área de regionalización de Corpoandes ni de los planes de expansión inmediata de la ULA, como sí lo están los estados Trujillo, Táchira y el mismo Mérida. Ante tal situación adversa, Muñoz Oraá no renuncia en sus intenciones de promover estudios superiores en su Estado natal, y se impone la tarea de buscar otras vías que permitan a los estudiantes de los ciclos diversificados de la educación media en Portuguesa orientar sus intereses y vocaciones hacia los estudios agropecuarios y ambientales. Es así, como Muñoz Oraá presenta su proyecto sobre un Núcleo Experimental de los Llanos Occidentales (Mérida: ULA, 1973), como un medio para formar los bachilleres que, pudiendo incorporarse al mercado de trabajo, también puedan ingresar a las instituciones de educación superior con una formación sólida en materia agropecuaria y ambiental. Y es que, precisamente, en ese sentido fue concebido el programa de estudios del Proyecto de Muñoz Oraá, cuando en los objetivos del Núcleo se establece que el mismo estará dirigido a formar “operarios agroindustriales y bachilleres agropecuarios”. |