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Gracias a la invitación del TSU en Acuicultura y Oceanografía, a través del licenciado Francisco Lanza, docente de la Misión Sucre, los profesores Otto Castillo y Álvaro Cedeño, miembros del Grupo de Creación Intelectual en Recursos Hidrobiológicos “Profesor Francisco Mago-Leccia” de la Unellez VPA, participaron en un ciclo de charlas, dirigido a estudiantes de las carreras de Agroalimentaria y Gestión Ambiental.

 

Los estudiantes de la Misión Sucre en la sede de la Aldea Universitaria “Francisco de Miranda” de la ciudad de Guanare, participaron en la charla en donde el biólogo Otto Castillo, abordo la temática de las especies promisorias para la piscicultura de aguas cálidas, donde entre otros aspectos, indicó que nuestro país pese a contar con una envidiable riqueza de peces que lo ubican entre los 10 países más diversos en peces de agua dulce del mundo, se han utilizado pocas especies nativas en el área de la piscicultura de aguas cálidas.

A pesar que se han realizado avances en la cría de especies autóctonas como las cachamas (géneros Colossoma y Piaractus) y los bocachicos (Prochilodus spp.), algunos piscicultores siguen apostando por las especies foráneas, como las tilapias (Oreochromis spp.), que si bien son especies de alta rentabilidad, su presencia en los cuerpos acuáticos naturales, constituye una grave y potencial amenaza para las casi 1.200 especies autóctonas, al propiciar su desplazamiento o hasta su desaparición por competencia, existiendo evidencia de ello en otros países del mundo.

Manifestó que en nuestro país existen siete grandes cuencas hidrográficas y por ningún motivo se deben transferir especies de peces entre ellas, tal como ocurrió en el caso de la vieja o pico de frasco (Caquetaia kraussii), un pez de la familia Cichlidae que en la década de los 60 del siglo pasado, fue transferida desde la cuenca del Lago de Maracaibo a la represa de Las Majaguas, en el estado Portuguesa, y de allí se ha extendido a prácticamente todo el territorio nacional, donde está causando el desplazamiento de muchos peces nativos, especialmente en los extensos llanos de la Orinoquía.

También manifestó que a través de un trabajo de aplicación de conocimientos de la Unellez, se detectó la presencia en los estados Barinas y Portuguesa de híbridos retrocruzados del coporo llanero (Prochilodus mariae) y el bocachico de Maracaibo (Prochilodus reticulatus), cuya presencia en nuestros ríos, pondría en grave peligro genético a las poblaciones del principal recurso pesquero de la Orinoquía colombo-venezolana, al cruzarse con los coporos silvestres.

Reveló que en el país se han detectado al menos 40 especies de peces autóctonos con buenos atributos para la piscicultura, muchas de las cuales presentan hábitos detritívoros y herbívoros, lo que minimiza los costos de alimentación, que es el actual cuello de botella de la actividad, y que merecen ser utilizados con miras a contribuir mediante su producción masiva a la seguridad alimentaria de la nación.

El Ingeniero Álvaro Cedeño, también servidor público del Instituto Socialista de la Pesca y Acuicultura (Insopesca), disertó sobre el tópico de las enfermedades y depredadores, denominados también de forma incorrecta plagas, que afectan a los peces sometidos a cría o cultivo en nuestro país.

Agregó que se han detectado algunas enfermedades y parasitosis, causadas principalmente por bacterias, protozoarios y helmintos, en las cachamas y coporos, y en especies exóticas introducidas, como las tilapias.

Manifestó además que para evitar las enfermedades lo mejor y más económico, son las medidas de prevención, que tienen que ver con el manejo del cultivo, que incluye el uso de densidades adecuadas, que eviten la sobrepoblación, una buena nutrición y el mantenimiento de los parámetros de calidad de agua, principalmente lo concerniente al oxígeno disuelto, que debe mantenerse por encima de los 4 mg/L, para evitar problemas de estrés que depriman el sistema inmunológico de los peces y propicien la aparición de las enfermedades y parasitosis.

A la fecha no se ha detectado la presencia de enfermedades virales en la piscicultura venezolana, aunque hay que estar alerta, ya que en países cercanos, como Colombia y Ecuador, se confirmó la aparición del virus de la tilapia del lago o TiLV, capaz de causar mortalidades que oscilan entre 20 y 90%.

Los criadores venezolanos de tilapias deben estar alertas a los signos de la enfermedad. Aparte de la alta mortalidad, las tilapias enfermas exhiben pérdida de apetito, coloración pálida, movimientos lentos, nadan cerca al fondo y se alejan del cardumen antes de morir.

Con este tipo de actividades afianzamos el acercamiento académico entre las distintas instituciones universitarias que hacen vida en nuestro estado, y contribuimos a la formación de los profesionales requeridos por el país.